La Fe como motor de la Voluntad Interior

La fe no es una propiedad exclusiva de la religión; es, ante todo, un ejercicio de la voluntad. Es esa fuerza que nos permite transformar nuestras debilidades en poderes cuando sentimos que algo nos supera. En la filosofía clásica, se enseña que todos tenemos una «chispa divina» o un poder latente que a menudo no sabemos explotar porque no lo alimentamos.

Cuando llegamos a nuestro límite y creemos que ya no podemos avanzar más, la fe es lo que nos conecta con algo más grande que nosotros mismos. Es la herramienta que nos permite seguir intentándolo aunque estemos «rotos», permitiéndonos abrir las alas y conectarnos con nuestros sueños más profundos. Como dice la enseñanza: pida ayuda a esa fuerza superior, porque aunque a veces dudemos de ella, ese poder interior es nuestra mayor fortaleza para atravesar las tormentas de la vida y alcanzar las estrellas.

Vicky Mendizábal

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