La filosofía no excluye ningún campo del conocimiento humano; por el contrario, integra la ciencia, el arte, la política y la religión. Un aspecto fundamental es el estudio de las Leyes de la Naturaleza, como la Ley de Ciclicidad. Así como sabemos con certeza que después de la noche saldrá el sol, debemos entender que nuestra vida también tiene sus propios ciclos de actividad y descanso.
A través del eclecticismo, podemos estudiar las enseñanzas de grandes maestros de todas las épocas —como el Buda o las tradiciones de nuestra propia cultura y momento histórico— y tomar de cada una lo mejor para integrarlo en nuestra vida.
La filosofía no exige que te conviertas en algo distinto, sino que te presenta vivencias y conocimientos para que tú decidas qué valores quieres sumar a tu propia existencia.
Vicky Mendizábal