Iniciativa

Decidir no hacer nada es, en sí mismo, una decisión, pero es la que nos deja a merced de las consecuencias sin poder quejarnos. La verdadera iniciativa surge tras un proceso:

  1. Me calmo, buscando poner en práctica la serenidad.
  2. Visualizo lo que puede ser, usando la imaginación.
  3. Escucho mi voz interior, es decir usar la intuición.
  4. Actúo, poniendo en movimiento la voluntad.

Tener iniciativa no es lanzarse a lo loco a lo primero que se nos ocurre. Es dar la lucha de manera consciente. La crisis es la oportunidad de hacerlo funcionar, aunque al principio sea difícil. No esperes a ver dónde te lleva la marea; toma el timón y camina hacia la transformación que la vida te está proponiendo.

Vicky Mendizábal

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