¿Por qué el dolor nos ayuda a crecer?

Solemos huir de las experiencias dolorosas, pero la realidad es que los seres humanos aprendemos más rápido a través del dolor. Cuando algo nos duele, se queda grabado en la memoria como una lección indeleble. Al ser el fracaso un proceso donde «nos partimos por la mitad», el dolor que genera es inmenso, pero también es una oportunidad de fortalecimiento.

Pensemos en el ejercicio físico: para que el músculo crezca, las fibras deben desgarrarse. Ese dolor después de entrenar es la señal de que el músculo se está fortaleciendo y creciendo. Con el carácter sucede lo mismo. El camino fácil, la «cuesta abajo», no genera músculo interior; nos vuelve frágiles. Por eso, ante la dificultad, la recomendación filosófica es abrazar el trabajo duro. Si todo en tu vida es demasiado fácil, quizá es momento de buscar algún aspecto de tu vida para mejorar o algo nuevo que aprender para permitir que tu alma se fortalezca y crezca.

Vicky Mendizábal

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